¿Cuánto cuesta un sitio? Depende, y acá te explico de qué.
"¿Cuánto sale una página?" es como preguntar cuánto sale una casa. La respuesta honesta depende de unas pocas variables, y si las tenés claras antes de pedir presupuesto, vas a comparar mejor y a gastar donde importa.
Lo que define el precio
- Alcance. Cuántas páginas, cuántos tipos de página distintos (no es lo mismo diez páginas iguales que diez distintas) y si hay blog, tienda o formularios especiales.
- Contenido. ¿Ya tenés textos y fotos, o hay que escribirlos y producirlos? El contenido suele ser lo que más atrasa un proyecto.
- Diseño. Template adaptado, diseño a medida o a medida con animaciones e interacciones propias.
- Plataforma. Framer, WordPress, Shopify, Tiendanube o código: cada una tiene costos de desarrollo y de mantenimiento distintos.
- Marca. Si todavía no tenés identidad, conviene resolverla antes (o en paralelo) para que el sitio no se construya sobre algo provisorio.
Los costos que se olvidan
- Dominio y hosting o el plan mensual de la plataforma.
- Apps y plugins pagos (muy común en e-commerce).
- Fotos de producto o banco de imágenes.
- Mantenimiento: actualizaciones, cambios chicos, nuevas secciones.
- Publicidad: un sitio lindo sin tráfico no vende; reservá algo para difundirlo.
Una forma simple de calcularlo
- Definí el objetivo: ¿vender, conseguir consultas, mostrar trabajo?
- Hacé una lista de páginas y funciones indispensables. Lo demás, para una segunda etapa.
- Sumá los costos fijos anuales (plan, dominio, apps).
- Guardá un 10–15 % para imprevistos y ajustes después del lanzamiento.
- Pensá en retorno: si el sitio te trae un cliente nuevo por mes, ¿en cuánto tiempo se paga?
Cómo pedir un presupuesto útil
Contá qué hace tu negocio, a quién le vendés, dos o tres sitios que te gusten (y por qué), qué contenido ya tenés y un rango de inversión. Con eso, cualquier estudio serio te puede proponer opciones reales en lugar de un número al azar.